DEMONIOS DEL EDÉN: EN ESPAÑA

En dos operativos simultáneos (Enea y Hunter), las autoridades españolas dieron el mayor golpe a las redes de distribución de pornografía infantil de ese país. Detuvieron a 186 personas y otras 18 están sindicadas de posesión y tenencia de imágenes con contenido pedófilo. La operación Enea, con una duración de doce meses, fue realizada por la Brigada de Investigación Tecnológica, con 400 agentes que realizaron 147 registros, en  colaboración de otras policías europeas y tuvo como resultado la captura de 157 personas en 16 comunidades autónomas. Por su parte, la Guardia Civil llevó a cabo la operación Hunter en 20 provincias, en la cual se incautaron 60 computadores con miles de imágenes pornográficas pedófilas, se realizaron 43 registros y 29 personas fueron capturadas, además de otras 18 que fueron implicadas. Estas capturas se registran casi un mes después de que una red de violadores de bebés fuera desmantelada en el marco de la llamada operación Kova, también en España. En 2010 gracias a las denuncias ciudadanas las autoridades españolas llevaron a cabo la operación Nectarina, en la que arrestaron a hombres que compartían pornografía infantil intercambiando archivos p2p (peer 2 peer) en Internet.

Si bien es cierto que el esfuerzo policíaco por atacar el consumo y detener la circulación de pornografía infantil es notable en España y otros países como Inglaterra, no podemos evitar preguntarnos ¿y donde están esos niños y niñas utilizados para la pornografía? ¿quién les rescatará? ¿cómo se produjo la pornografía y cuando veremos a esos productores? ¿cómo capturan a esas pequeñas? El libro que usted tiene en sus manos es justamente la entrada a ese mundo tal cual es, una investigación periodística al interior de las redes de explotación sexual infantil, de turismo sexual y pornografía de Cancún México, vinculadas a otros países del mundo.

Luego de escuchar el testimonio de una joven que escapó de una red de tratantes de niñas y adolescentes en 2003, comenzó una odisea inimaginable en la cuál mi vida quedó ligada para siempre a la de las casi doscientas pequeñas y pequeños abusados por un grupo de sujetos  entre los cuales están un magnate libanés, un hotelero y varios encumbrados políticos mexicanos.

Escribir este libro (Demonios del edén) transformó mi vida para siempre. Desde entonces he vivido con amenazas de muerte, por su publicación fui encarcelada y torturada para acallar esta historia; pasé juicios civiles y penales en mi país, pero aun sigo creyendo que valió la pena escribirlo. Pocas veces en la vida, como periodistas, tenemos la oportunidad de captar desde sus entrañas a las redes criminales, de escuchar de viva voz las estrategias que utilizan los que producen la pornografía infantil, de conocer las evidencias y entender su alcance, de ver trabajar a policías éticos y valientes y a los que se venden por un puñado de dólares. Yo fui testiga de todo esto y más. El libro que usted tiene en sus manos es una historia de la valentía de un grupo de niñas y adolescentes que sobrevivieron a sus captores, y luego, al corrupto sistema de justicia mexicano. Es una radiografía de la movilización de la justicia internacional y de las mafias que se equiparan en poder y recursos.

Gracias a la valentía de las pequeñas y a este esfuerzo periodístico, Jean Succar Kuri, el líder de los explotadores de niñas y niños que usted conocerá de cerca en este libro, recibió en 2011 una sentencia de 112 años en prisión. La primera de este tipo por pornografía infantil y explotación sexual de niñas, niños y adolescentes.El pederasta prometió en el juzgado que si recibía sentencia yo moriría; su amenaza sigue vigente, pero el logro de su encarcelamiento es mayor que la fuerza de su amenaza.

España ha sido mi segundo hogar, en los momentos más difíciles las redes de mujeres y de periodistas en general me cobijaron mientras me defendía de las mafias e intentaba ayudar a las  niñas sobrevivientes a reconstruir su vida fuera del infierno de la explotación sexual. Me emociona que Demonios del edén: el poder detrás de la pornografía infantil, se publique aquí, porque sigo creyendo que los criminales que abusan, raptan y corrompen a nuestras hijas e hijos son sólo un puñado, comparado con los millones de personas que en esta aldea global estamos dispuestas a trabajar, mano a mano, para señalarles, nombrarles y detenerles hasta que éste sea un mundo seguro y pacífico donde nuestras hijas e hijos no vivan con miedo de convertirse en objetos de la violencia sexual, o en sujetos que la reproduzcan.

Para ello es imprescindible comprender cabalmente que lo que le sucede a una niña en cualquier país, les está sucediendo a todas las niñas del planeta. Que dar voz y salvar a una pequeña o a un niño de la violencia, es comenzar a transformar el mundo, es darles el mensaje de que ellas y ellos tienen un tarea futura: hacer de éste un mundo mejor del que les hemos heredado.

Lydia Cacho

Cancún, México.

Un comentario

  • Ely dice:

    Hola Lidya yo admiro tu trabajo, soy periodista tambien y ahora vivo en Australia, yo encontre a mi marido con pornografia infantil y lo denuncie a la policia, gracias a esto me involucre mucho mas y he descubierto muchas cosas que pasan aqui, donde la gente considera uno de los paises que mas castiga la pedofilia, resulta que los hombres aqui la pracvtican con mucha normalidad, estoy recabando datos, periodicos, este proceso aun no termina en corte y el quiere voltear todo contra mi, y aunque aprendi ingles en las cortes y tuve que conocer este demonio de cerca, no tengo miedo y quisiera hacer algo para ayudar a tantos ninos que estan siendo abusados en este pais, donde diario vez en las noticias historias de pedofilia, de abusos, y mucho feminicidio, pero protegen tan bien su informacion Australia que casi no se sabe nada en el mundo, pero ya he hablado con sicologos, abogados y periodistas y todos estan de acuerdo conmigo, se necesita sacar esto a relucir para parar a estos brutos animales, si te interesa contactame y podemos compartir informacion.
    Gracias

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