La periodista mexicana Lydia Cacho galardonada con el premio PEN/Pinter

Londres, 20 oct (EFE).- La periodista mexicana de “El UniversalLydia Cacho fue galardonada hoy con el premio PEN/Pinter, en una ceremonia en la que también fue premiado el escritor y guionista británico Hanif Kureishi, autor de “My Beautiful Laundrette” (Mi Hermosa Lavandería).

 

Según establecieron el año pasado los fundadores del PEN/Pinter, el premio que recibe cada año un escritor británico o residente en el Reino Unido debe ser compartido con un escritor o periodista de demostrado valor que haya sufrido persecución por manifestar sus creencias.

 

En esta ocasión, la galardonada ha sido la periodista mexicana y defensora de los derechos humanos Lydia Cacho, seleccionada por el comité de Escritores en Prisión del PEN inglés, quien no asistió a la ceremonia de entrega.

 

Cacho fue detenida, hostigada y torturada en 2005 después de haber publicado un libro en el que desenmascaraba a una red de personas dedicadas a la pornografía infantil.

 

La periodista, que fue absuelta en 2007 del cargo de difamación, pero que aún sigue siendo objeto de hostigamiento por sus publicaciones, comentó al conocer que recibiría el galardón que, “como muchos otros periodistas” antes que ella, ha comprendido que “convertirse en noticia es un arma de doble filo”.

 

“Convertirte en noticia te debilita y te hiere. Te altera y te separa de tus colegas de profesión y de aquellos a los que amas. Las amenazas, de alguna manera, acaban siendo tan importantes como la historia original y este dilema acaba dominando tu vida, pero para sobrevivir necesitas salir ahí fuera y que nunca te silencien”, dijo Cacho a través de un comunicado.

 

La entrega de los premios tuvo lugar en un evento público celebrado en la Biblioteca Británica, que guarda el archivo de Harold Pinter.

 

Según la viuda de Harold Pinter, Antonia Fraser, que formaba parte del jurado, Kureishi, autor también de “The Buddha of Suburbia” (El Buda de los Suburbios), recibió este reconocimiento porque “cuenta la verdad sobre la vida en un mundo multicultural con valor e irreverencia, olvidándose de las perogrulladas de lo políticamente correcto”.

 

Harold Pinter habría estado orgulloso de que Hanif recibiera un premio con su nombre”, comentó Fraser sobre un galardón que fue establecido el año pasado por el PEN inglés, una organización que se ocupa de la promoción de la literatura en favor de los derechos humanos, en memoria del dramaturgo Harold Pinter.

 

Nacido en Londres en diciembre de 1954 de padre paquistaní y madre inglesa, Kureishi, novelista, autor teatral, guionista y director de cine, ha tratado en su ya abundante producción artística temas como la inmigración, el racismo o la sexualidad. EFE

 
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Sexo, ética y dinero

No es lo mismo entrevistar a una norteña de 26 años que gana 50 mil pesos mensuales en un prostíbulo VIP, que a una guatemalteca ilegal explotada en Puebla por 300 pesos a la semana. Ni es igual el travesti que controla la calle en Tlalpan con sus redes, que el adolescente gay de Cancún a quien indujeron a las drogas y a ser chichifo para pagarlas. En caso de que se prohibiera la prostitución, las “edecanes, acompañantes o masajistas” que sirven a la clase alta ¿seguirán operando desde las élites y para las élites? Hay quien propone la abolición, que implica mucho trabajo educativo para transformar nuestra visión de la sexualidad, del erotismo y las relaciones entre hombres y mujeres.

 

Legalizar la prostitución, establecer controles sobre quienes la ejercen y erradicar el lenocinio, o determinar jurídica y socialmente que constituye una práctica deshumanizante y debe ser abolida (dando opciones educativas y laborales a las personas). Así se sintetizan las posturas del próximo debate legislativo. El gran reto es entender si en verdad se puede separar la Trata de la prostitución no forzada. Aquí algunos datos y preguntas.

 

El debate académico, que resulta indispensable, debe analizar el creciente poder de las pequeñas y grandes mafias que promueven la mercadotecnia de la sexualidad adolescente como producto de consumo (no como libertad sexual). La demanda de sexo comercial con personas adultas y menores va al alza. Los hombres constituyen el 90% de los clientes y el 70% de líderes de las redes de explotación son varones ¿Asumen su responsabilidad los consumidores o están conscientes de su eventual complicidad? Y los que no consumen ¿donde están? Más de la mitad de las entrenadoras de esclavas sexuales son mujeres que forman parte de colectivos pro-legalización. Hay grupos de mujeres en la industria del sexo que no explotan a otras y se oponen a la Trata, pero han normalizado la violencia inherente.

 

Cada vez más cárteles operan centros nocturnos como negocios de lavado de dinero y tienen interés en que la prostitución persista tal como está. Los tratantes de personas las insertan en la industria del sexo comercial que crea fuentes económicas valiosas cuyos recursos benefician al Estado.

 

Por su parte, los líderes morales de comunidades gay (y TSL) deben revisar sus discursos sobre erotismo, sexualidad, violencia y explotación sexual, ante el creciente mercado sexual de hombres menores.

 

Debatir la Trata y la prostitución no es hablar de sexo, sino de construcciones culturales, relaciones humanas, erotismo, economía, violencia, migración, poder, ética y moral, de sexismo y racismo; de libertad, esclavitud y criminalidad. No hay respuesta fácil, sin embargo urge que este sea un debate informado y realista. En ello va la vida de millones de víctimas.

 

Lydia Cacho
Publicado en El Universal: http://www.eluniversal.com.mx/columnas/86437.html