¿Quién le teme a Carmen Aristegui?

Plan b
Lydia Cacho
Cuando Carmen Aristegui estaba terminando su magnífico libro Transición: Conversaciones y relatos de lo que se hizo y se dejó de hacer por la democracia en México, Carlos Salinas de Gortari se mostró iracundo luego de que la periodista se atreviera a sacar al aire la entrevista con Miguel de la Madrid en la cuál el clan Salinas de Gortari quedaba al desnudo. Por diversas vías llegaron mensajes de advertencia sutil para Carmen con la finalidad de que las palabras de Don Miguel no aparecieran en este libro. Yclaro que aparecen; esas y otras que revelan el verdadero discurso de hombres como López Obrador, de Luis Carlos Hugalde o Muñóz Ledo.
Aristegui es una periodista imprescindible en este país, no solamente porque las amenazas del ex presidente no la amedrentan, sino porque sabe qué y cómo preguntar haciendo que su trabajo profesional transparente las historias e intenciones de otros.
Este ultimo libro recién publicado demuestra claramente por qué sus entrevistas son capaces de poner nervioso al líder de la inescrupulosa familia Salinas. O de movilizar a Emilio Gamboa para forzar al ex presidente de la Madrid a retractarse de sus revelaciones sobre los vínculos priístas con el narcotráfico.
Su trabajo ha arrancado las máscaras a los hombres más poderosos de este país, justo porque sabe entrevistarles y está allí para que ellos se revelen. Manuel Bartlett  asegura que cuando de la Madrid les invitó a conformar el gabinete no les invitaba a una fiesta sino a una tragedia. Dice también que se precisa un movimiento  popular democrático y el hombre idóneo es Andrés Manuel López Obrador.
Aristegui logra que Diego Fernández de Cevallos confiese que su candidato presidencial es Peña Nieto. El secretario de educación y ex IFE Alonso Lujambio evoca a los Amigos de Fox con la frase “Ganar a como de lugar, sin importar la ley”. A Jorge Castañeda Carmen le extrae la explicación de cómo se corrompen los conductores de Televisa; así como las anécdotas de la entrada de Vázquez Mota al PAN. También el ex canciller cuenta la forma en que él mismo construyó la relación entre Elba Esther Gordillo y el presidente Fox;además narra cómo Roberto Hernández le ordenó a Fox que pusiera a Francisco Gil en Hacienda bajo la consigna foxista “Yo no me voy a meter en estos asuntos, manda Gil y lo que él  diga es inapelable e irreversible”.
El conjunto de entrevistas recrea un tejido de revelaciones y análisis contextual que nos permiten entrar al terreno de la realidad narrada por sus testigos, analistas, actores y (muy pocas) actoras. Carmen entrevista de forma tan magistral que quien lee el libro entiende los discursos de los personajes y el metalenguaje de los discursos.
Termino de leer la obra de Aristegui. Observo las fotografías de Ricardo Trabulsi que acompañan a cada entrevista y descubro en ellas el alma de quienes con sus testimonios se quitan la careta (a veces sin percatarse de ello) y exponen las verdaderas entrañas de una transición democrática ante la cuál Roger Bartra asegura que “perdimos el alma, pero no hemos ganado la conciencia”.
El él encontrará las reflexiones de tipos con la cabeza muy bien amueblada como Bartra, del sable intelectual de Denise Dresser, el hartazgo honesto de Monisvais, el sorpresivo anecdotario de Krauze,el festivo cinismo de Labastida, la claridez de Juan Ramón de la Fuente y la pasión desbordada de Rosario Ibarra de Piedra entre otros.
Mi sensación luego de leerlo es que tuve el privilegio de estar sentada a la mesa durante un festín de pluralidad entre 26 personajes que por lo que hicieron, legitimaron, testificaron, dijeron o dejaron de hacer, ahora nos ayudan a entender porqué México está donde está y como está. Un libro imprescindible, buen periodismo para tiempos de incertidumbre. A cada quién le toca sacar sus propias conclusiones.

Cancún y el narco

Lydia Cacho

Si en algún lugar del país se puede hablar de Estado fallido es en Cancún, el polo turístico erigido hace 40 años que hoy está en manos de las mafias del narcotráfico. Los cárteles se disputan la plaza ante la parálisis de las autoridades y la complicidad pasiva, en algunos casos activa, de empresarios. Cancún anticipó lo que sucedería en muchas ciudades, que hasta hace poco no estaban “contaminadas” por el crimen organizado. Pero en Quintana Roo, a diferencia de otras entidades, el narco no “llegó”, sino fue prohijado conscientemente desde el poder.
Mario Villanueva gobernó el estado de 1993 a 1999. Es el paradigma del gobernador priísta que abrió las puertas a los narcos colombianos y colaboró en la construcción y fortalecimiento de grupos que desangran hoy a México. Desde entonces hablábamos de las pistas donde aterrizaban avionetas con cocaína, de los millones para permitir su libre paso. Directores de medios le temían, censuraban a sus colaboradores y reporteras para evitar la ira de Mario. Cuando La Crónica de Cancún, un diario local, se atrevió a reportar los vínculos de Villanueva con el narco, el gobernador llamó a los dueños y les sentó junto a Fernando Martí entonces director. Con amenazas y dinero se apropió del diario dando una lección a las y los reporteros que en aquellos tiempos ante las evidencias, intuían el daño que le haría al país  el libre paso de los cárteles.
Hoteleros mexicanos y extranjeros le entregaban sumas multimillonarias para recibir su aval en la destrucción del ambiente y se sometían al desprecio de su reconocido talante agrio. Escuchamos historias sobre supuestos asesinatos y vimos cómo hoteleros, políticos y policías tejían redes de complicidad y silencio. Toda persona que revelara la realidad era acallada, amenazada y aislada. Los más ricos y poderosos empresarios de Cancún y Cozumel departían con Villanueva a sabiendas de su narcoalianza; se creían en el círculo dorado de los intocables (como los empresarios cómplices de Tijuana, Durango y Chihuahua) y ahora a ellos también les tocan las extorsiones, las amenazas y los secuestros.
El 4 de junio de 2008 el ex gobernador Mario Villanueva fue sentenciado a 36 años y 9 meses de prisión por su complicidad con el trasiego de drogas de Colombia a los EU. El gobierno estadounidense lo considera responsable de abrir las puertas a la globalización del narcotráfico con el Cártel de Juárez cuando Amado Carrillo El señor de los cielos era el jefe criminal en mi ciudad. A pesar de la clara evidencia cientos de personas de todos los estratos sociales le defienden; hoteleros y empresarios, políticos y gente común consideran que “fue un buen gobernador”.
La extradición despierta viejos fantasmas. Aunque Villanueva purgue una pena merecida por gestar el monstruo de la impunidad y el fortalecimiento de los cárteles, quedan cientos de hombres de poder que fueron cómplices silenciosos, que callaron cuando debieron hablar, que festejaron la corrupción, que compraron su entrada con dinero sucio; esos que aún gobiernan Quintana Roo y controlan parte de su economía.
Ahora Los Zetas controlan la cárcel y mantienen enormes galerones en la salida a la carretera a Mérida con productos piratas que distribuyen en el sureste. Los Beltrán Leyva pelean el control del tráfico de drogas con El Chapo Guzmán que ahora tiene más poder que nunca en el Sureste mexicano. Durante 2007 hubo 34 ejecuciones en Cancún y en aras de proteger el turismo el gobierno gasta millones en acallar a la prensa.
Mario Villanueva es quien es y su herencia pervive aunque sea extraditado. La sociedad entera paga las consecuencias.
Genocidio: recientemente en España hablé sobre la responsabilidad del Estado en los casos de feminicidios (tipo penal aceptado en la Ley federal). Además hablé de la posible limpieza social por 15 mil asesinatos impunes. Alguien en el camino decidió acusarme de hablar de genocidio, haciendo una falsa interpretación de mi análisis sobre la violencia en México.

COLOSIO Y VASCONCELOS: SECRETOS ENTERRADOS

PLAN B
Lydia Cacho
Cuatro cosas asegura la sociedad mexicana y difícilmente podrá demostrarlas: que a Colosio lo mandaron matar los Salinas por negarse a negociar con el Cártel del Golfo. Que la fuga del Chapo fue un acuerdo presidencial. Que la muerte de Mouriño no fue accidental y que la guerra contra el narcotráfico terminará en negociación y no en erradicación.
Semanas antes de morir en un avionazo al lado de Mouriño, el ex fiscal antidrogas José Luis Santiago Vasconcelos me dio una entrevista. Él estaba seguro de que moriría a manos del narco. Cuando más miedo tuvo fue al descubrir en 2005 cómo había planeado asesinarlo el famoso sicario Edgar Valdéz La Barbie. Me dijo que Noé Mandujano (ex fiscal ahora preso) no era confiable y que Marisela Morales (actual fiscal antidrogas) es demasiado honesta para estar en PGR.
Vasconcelos aseguraba que el secreto en el control de la narcoviolencia no radica en la negociación simple sino en el manejo adecuado de equilibrios de poder. Según él las estrategias de EU ejemplifican el acuerdo idóneo entre Estado y cárteles. Para México sería muy difícil. Auguró que la guerra sangrienta duraría cuatro años, pero con la participación del gobierno estadounidense y una limpieza específica de ciertos miembros se lograría una estabilización progresiva. Bromeó diciendo que si llegara a viejo escribiría un libro; material tenía de sobra.
Recientemente EL UNIVERSAL aportó evidencias de lo que medio México argumentaba sin datos duros: el crimen organizado goza de cabal salud en EU. Los traficantes de armas, personas y drogas están vinculados con agentes de la DEA, ICE, FBI y policías locales de estados yanquis. Los gobernadores del corredor bilateral trabajan por una paz estabilizadora que evite sangre y violencia descontrolada; tanto alcaldes como sherifs saben que no pueden abatir a los cárteles, no tienen las herramientas, ni el poder, ni la autorización de Washington.
La semana pasada estuve en Laredo y Nuevo Laredo; Texas y México. La tensión social y la presencia del crimen organizado está en ambos lados, y aunque los cárteles están ligados, en Texas es menos evidente. En México un ex alcalde asociado al narco, que se sospecha mandó asesinar al reportero de El Mañana por seguirle la pista de sus vínculos criminales, tiene asolados a los periodistas y ha incursionado en el manejo de medios abriendo un periódico. Los taxistas me advirtieron que hay restaurantes en los que no debía entrar porque son territorio de tal o cual capo. Miles de personas tienen miedo, se respira. Otras miles tienen trabajo y dinero gracias al narco, se nota.
Luego de una plática con estudiantes universitarios en Laredo recordé a Vasconcelos. Su preocupación era que la guerra abierta mostrara un país tan descompuesto por la corrupción social que no hallara camino de regreso. Muy pocos tienen evidencia de qué tan sucias tenía las manos el hombre que más extradiciones llevó a cabo en la historia de México, lo cierto es que igual que Colosio él conocía las entrañas del monstruo. Ambos se llevaron su versión a la tumba ¿o aparecerá el libro de Vaconcelos?

Las carcajadas de los narcos


Columna publicada en El Universal y otros 20 diarios del país
Foto: “El Mayo” Zambada
Plan b
Lydia Cacho
El IMSS pagó más de 800 mil dólares en subsidios a la guardería de la familia del narcotraficante El Mayo Zambada. En Washington ahora se preguntan cómo diablos le harán para que los congresistas estadounidenses aprueben futuras partidas de Plan Mérida para México, que podrían terminar en los bolsillos de los cárteles.
No, no fue en la era del PRI, esa a la que culpa Calderón cada vez que cuestionamos la guerra y la corrupción. Fue Molinar Horcasitas cuando era director del IMSS; un panista que ha vivido de dar lecciones de ética y buen gobierno. Firmó el convenio para que la familia del narcotraficante maneje una guardería pública en Sinaloa.
No hay excusa ni pretexto; cualquier persona puede entrar en Internet, teclear el nombre de la representante legal y encontrarse, desde antes de firmar el contrato, con el listado de los negocios para lavar dinero de El Mayo Zambada.
El aviso en la dirección electrónica http://www.treas.gov/offices/enforcement/ofac/actions/20070517.shtml está allí justamente en aras de la trasparencia y para que nadie, ni de México ni de Estados Unidos, cometa el error de vincularse con el narcotraficante.
Como si no fuera suficiente la falta de profesionalismo y pericia del director y Consejo Técnico del IMSS, también el gobierno de EU, que ya conocía esta asociación, hizo ojo de hormiga. Cuando la cooperación estadounidense entrega donativos a las asociaciones civiles, les hace firmar medio centenar de documentos de responsabilidad jurídica, revisa las facturas y gastos, exige transparencia total por 10 mil dólares; sin embargo, a sabiendas de que el gobierno federal no sólo es incapaz de dar seguimiento a uno de capos más buscados, sino que se asocia con su familia con recursos públicos, aprobó la entrega de 400 millones de dólares para la narcobatalla. Algo no cuadra; el Departamento de Estado ha dicho que esta es una guerra fallida. Si lo es, ¿para qué invierten en ella? ¿Qué estará cediendo Calderón a cambio de esa ayuda?
Las y los legisladores estadounidenses que aprobaron el Plan Mérida conocen las debilidades del gobierno calderonista. Conocen la corrupción de altos mandos policíacos, saben de la falta de equipo y recursos para trabajo de campo de inteligencia del Cisen.
Luego de un gasto multimillonario y de la estela de daños “colaterales” (como Calderón llama a las violaciones a los derechos humanos) que dejan 10 mil soldados en Chihuahua, sabemos que fue inútil ese despliegue militar y que lo que se necesitaba era invertir en servicios de inteligencia para aislar y detener a los narcotraficantes y sus redes sociales; justo lo que hace un año la Sedena y expertos independientes en inteligencia y seguridad le dijeron a Calderón.
Si no son capaces de darse cuenta de que el IMSS está subrogando guarderías al narco, algo que podrían descubrir con una búsqueda simple en Google, qué podemos esperar de esta ineficaz guerra si no más violencia, más muertes, menos derechos humanos para la sociedad inocente, y claro, las carcajadas de los narcotraficantes.
(Para leer más sobre el efecto de la militarización en México lea:
http://www.eluniversal.com.mx/nacion/169676.html)

Democracia agonizante

Publicado en El Universal y otros diarios del país.

Plan b

Lydia Cacho

Este domingo que el PRI arrasó en algunos de nuestros estados, recordé julio del 2000. Cuando creíamos que el IFE de Woldenberg había llegado para quedarse, sólido y honesto, que era nuestro caballo de Troya  para conquistar la democracia; cuando creímos que la transparencia una vez instaurada nos haría un poco más libres. En aquél momento millones de personas votaron por Vicente Fox porque mostró que era un tipo cualquiera (y luego lo demostró de la peor manera) y porque él se convirtió en el instrumento para deshacerse de la clase política priísta que estaba llevando al país al colapso por la vía de la corrupción y la injusticia.

Nueve años después, cuando los grandes expertos nos dijeron que el cambio de partido nos llevaría a la madurez democrática, nos encontramos en las urnas con una sensación de que el voto nulo o el abstencionismo darían una lección a los partidos. Vimos los camiones acarreando gente del PAN, PRI y PRD. Las mismas técnicas de antaño, colores diferentes.

Los altísimos índices de abstencionismo no deben desestimarse. No acudir a las urnas, aunque el IFE diga lo contrario, es un acto político; es una forma de resistencia y un derecho. Descalificar el abstencionismo y el voto nulo no les arrebata fuerza social y carga ideológica.

México está en uno de los momentos más difíciles de su historia moderna. Las y los expertos nos dicen que somos un símil de Colombia en los tiempos más complejos. Estamos rodeadas de ira, de hartazgo, de violencia. Los políticos han logrado crear un ambiente tan violento que ya no hay adversarios sino enemigos. Ya no hay divergencias sino descalificaciones, trampas e insultos. Con las elecciones nos pone a prueba la vieja clase política que se resiste a la renovación. Esa que se disfraza, que cambia el discurso pero es corrupta igual. Los partidos se dividen no por sus enemigos sino por la ambición de sus aliados. Ganan los que hacen mejores trampas porque no tienen sentido de Estado  (bien sabemos que el PRI nunca lo tuvo).

Las y los políticos ofrecen lo que no pueden aportar. No es necesariamente cinismo sino una mezcla de ignorancia y pasión por un poder patriarcal impositivo, parlanchín y  poco transformador. Más allá del real decaimiento de una fiesta democrática que duró seis años, y que en los últimos tres se apagó al ritmo de las balas, bajo los ríos de sangre, con el miedo a las botas militares y a la incertidumbre del secuestro y la muerte; estas elecciones fueron un paso más para recordarnos que la sociedad tienen un poder transformador que debe articular mejor. Sí, el PRI seguirá recuperando bastiones, no por su credibilidad sino por la  incapacidad de la oposición. Los partidos pequeños desparecerán. El PAN seguirá fomentando mano dura y alentando la pasión por la militarización. Ante las cárceles atiborradas de criminales y el sistema de justicia penal atrapado en una reforma que no dará frutos en muchos años, llegarán más paramilitares (Los matazetas no son más que eso) y veremos más videos de limpieza social por Youtube.

Estas intermedias nos recordaron que a la democracia no se llega por las urnas, sino por la  transformación cultural. En Colombia el 60% de los diputados ha estado en la cárcel por nexos con narcotráfico y  con paramilitares. La historia no miente, la gente se auto engaña. Ahora más que nunca la sociedad civil debe aglutinarse, crear organizaciones sólidas de Derechos Humanos, coordinarse y aprender a prever escenarios de descomposición social y elaborar proyectos de educación para la paz.

La sociedad civil ahora tiene la tarea política de rescatar el valor de la vida humana, prepararse para lo peor, que apenas viene, y trabajar por la paz que algún día llegará. www.lydiacacho.net

¡Digamos basta! voto nulo

Lydia Cacho
Yo no se usted, pero yo estoy cansada de encender la televisión y ver a Emilio Gamboa, líder de las mafias del PRI preconizar sobre la justicia. Indignada de ver a Germán Martínez como una hiena golosa disfrutando los puntos electorales que gana el PAN con las criaturas asesinados en una bodega-guardería de Sonora. Harta de López Obrador actuando como desquiciado manipulando candidatos como su fuera una boda de kermes. Ese AMLO que hace dos años inspiró al hablar de la necesidad de elecciones transparentes y de candidatos patriotas. Estoy harta de saber que la hija de Salinas Pliego sea quien decida si se aprueban o no las leyes de las que ha abusado sistemáticamente la empresa de su padre. Indignada de que Calderón siga explotando la guerra para amedrentar a sus opositores y para manipular las elecciones (como hizo Bush jr). O que de esté en manos del PRI en el Congreso la posibilidad de proteger a las y los periodistas por investigar actos de corrupción. Me parece inaceptable que desde las cúpulas partidarias se proteja a bandas de pedófilos, y que Televisa controle una parte del Congreso y las elecciones con noticieros esquizofrénicos. Harta de que el PRD haya elegido a una cantante- pastor cristiano para alcalde de Cancún; un necio que se niega a escuchar a la sociedad y sus necesidades. Harta de que  el priísta Jorge Polanco, ex asistente personal de Mario Villanueva (preso por vínculos con el narcotráfico) ahora sea el gestor económico del PT, y a falta de candidatos ponga, con un cinismo sin parangón, a su hija como candidata a diputada. Harta de una priísta prostituida como Laura Fernández, quien hizo su carrera aludiendo a los derechos de las mujeres (IQM) y  operó, de la mano del Obispo, una regresión a 50 años en la salud sexual y reproductiva de las quintanarroenses.
Sabemos que los partidos compran votos y no podemos evitarlo hasta que la gente deje de corromperse. Nos queda claro que  las candidaturas no representan a las mayorías; que son negocio de un puñado de corruptos, apátridas que buscan hacerse de más terrenos, de más fortuna, de más influencia.
El voto nulo es un paso trascendental en todo el país, en Quintana Roo también. No, no cambiará nada en tres años, pero los partidos sabrán que no representan a nada ni a nadie, los recursos asignados a los partidos serán revisados por el IFE ante el fracaso de las elecciones. Las guerras se ganan batalla por batalla; con principios, valores y estrategias.
Ya hubo un movimiento electoral al que algunos tacharon de desquiciado. Era 1880 y la mexicanas que crearon Violetas del Anahuac juraron que algún día las mujeres de este país podrían votar e ir a la Universidad. En 1935 se agruparon y en 1946 las mujeres votaron; en 1953 pudieron ser electas en todo el país. Sin su perseverancia ni yo podría ser periodista, ni muchas más podrían ser libres, y este país sería un símil de reducto Talibán. Las transformaciones sociales y políticas son lentas, se necesita perseverancia y congruencia para inducirlas. Para renovar hay que desarticular. La esperanza no acepta cobardía.
A pesar de la frustración que sentimos millones de personas, estoy segura de que el país puede y va a cambiar. Por eso sostengo que anular mi voto con una cruz  es mi aportación ciudadana. Creo que votar por el menos peor nos mantendrá esclavizadas. Estoy segura de que los próximos años serán difíciles y que el cambio no vendrá pronto; pero llegará con transformaciones de fondo, no con sometimiento a la corrupción. Anular el voto es decirles a los herederos de la ignominia que no se merecen nuestra confianza y que cada vez que tomen una decisión equivocada la sociedad saldrá a las calles, a señalar a los redentores corruptos y mentirosos, a las hijas de la corrupción, a los traidores de la democracia. www.lydiacacho.net

Los ciberpederastas y nuestras hijas e hijos

Columna publicada en diario El Universal lunes y jueves
Plan b
Lydia Cacho

Cada vez que un aficionado a la pornografía infantil se sienta en su computadora a mirar y compartir imágenes de abuso sexual de menores favorece el secuestro, explotación o la muerte de cientos de miles de infantes en el mundo. La Unidad de Investigación Cibernética de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, investigó y arrestó a una red de pornografía infantil cuyo líder es el sacerdote Rafaél Muñiz López. Enviaba y recibía miles de imágenes de sexo explícito de hombres adultos con bebés de 0 a 3 años y con menores de 15 años. Los expertos rescataron este terrible material de las computadoras y correos electrónicos personales de sujetos de Tamaulipas, Monterrey, Veracruz, Puebla, Distrito Federal, Hidalgo, Aguascalientes y Yucatán; vinculados con Perú y Argentina.
Es la primera vez en la historia de México que se lleva a cabo una investigación tan exitosa de esta naturaleza. La PGDF convocó a organizaciones de derechos de la infancia para discutir las probables implicaciones del arresto de los miembros de esta red. La preocupación, fundada, es que surjan más denuncias sobre los responsables de producir esta pornografía. Todos los países con ciberpolicías anti pornografía infantil enfrentan el mismo reto. ¿Cómo articular el rescate mundial de estas criaturas? ¿Dónde están y quién produce semejante material? Si rescatan a las víctimas ¿quién está preparado para la tarea de sanarlas? ¿Cómo pedirles a padres y madres que identifiquen a sus criaturas en semejante material?
Este es un  grave delito global, y  entre la evidencia que tiene la autoridad, existen miles de fotografías de niños y niñas latinoamericanas, en su mayoría, pero también asiáticas, brasileñas y sajonas.  Estudios aseguran que el 60 por ciento de los usuarios de pornografía infantil son pedófilos activos. Las confesiones de estos reos lo confirman. Resulta fundamental la colaboración ciudadana de quienes conocen a los detenidos, para averiguar si había producción de pornografía con niños y niñas locales. Este tipo de convocatoria es cada vez más usual en el mundo, igual que la colaboración de las asociaciones de niños y niñas desaparecidas resulta crucial, para comparar su base de datos con la autoridad.
Entre tanta corrupción e ineficacia, la ley anti pornografía sí arrojó frutos. Conocer un trabajo tan acucioso y efectivo de esta ciberpolicía y la colaboración efectiva con las procuradurías de varios estados arroja  luz de esperanza en México. El ciudadano que denunció a esta red debe sentirse orgulloso. Ahora habrá que vigilar el juicio. www.lydiacacho.net

Obama: globalizar la esperanza

El taxista es un joven vietnamita de treinta años cuya familia emigró a Francia durante la guerra de Vietnam. Al arrancar me preguntó mi nacionalidad. Inmediatamente relacionó México con los Estados Unidos. Ustedes rezarán para que gane Obama, aseguró más que preguntarme; la política internacional de Bush ha dañado al planeta entero, afirmó con argumentos sólidos.
Saliendo de una cena tomé otro taxi, el conductor era de origen iraní, escuchaba atentamente un programa radial de debate sobre elecciones en Norteamérica. Cuando le pregunté por qué estaba tan interesado, el hombre aseguró que si “logramos que gane Obama el mundo será un mejor lugar”. La apropiación de las elecciones norteamericanas me dejó impresionada. Un taxista franco-iraní no tiene acceso a las urnas americanas, pero ciertamente, como millones de personas en el mundo, entiende lo que significaría la llegada de  Barak Obama a la presidencia del país más poderoso del mundo.
Estaba en Paris, invitada por la UNESCO por la celebración del aniversario de la declaración de los Derechos Humanos. La charla sobre las elecciones norteamericana estaba en todas partes, desde los taxis hasta el metro y las mansiones de diplomáticos. Hablamos de derechos humanos, de las guerras en Irak y Afganistán, del tráfico de armas, de Guantánamo y la tortura; de México y su guerra contra el Narcotráfico. La saga de los Bush fomentó la violencia global. El mundo ha sufrido con frustración y desencanto, el creciente puño de acero que el gobierno norteamericano ha impuesto durante doce años. Sus valores patriarcales lograron promover la violencia, la intolerancia y el armamentismo. Tal vez por eso ahora, como nunca antes en la historia, se vive un fenómeno de obamismo internacional.
El joven candidato demostró su congruencia como senador y ha renovado la sensación de que sí hay esperanza de otras formas de gobierno más humanistas. No se necesita ser economista para entender que las políticas de un país impactan a las del resto del mundo. Los recientes rescates bancarios y las estrepitosas caídas de las bolsas internacionales han demostrado que la globalización del materialismo violento fomentado por los gobiernos de derecha en el mundo entero, tiene eco en los más remotos poblados de la tierra. La globalización llegó para quedarse.
El mundo, desde Alaska hasta Indochina, está habitado por hombres y mujeres que, al igual que Barak Obama, piensan que la paz, el equilibrio del ecosistema, la equidad y la diversidad son posibles.
George Bush ha buscado a enemigos como él, quienes en nombre de un Dios cruel y guerrero, hacen la guerra para apropiarse de territorios y bienes materiales.Para acumular poder. Su visión del mundo consiste en desintegrar y conquistar a los otros. MacCain sería más de lo mismo.
El taxista vietnamita, el iraní, el concierge francés, la aeromoza libanesa, la cantante Palestina, la campesina mexicana y el mecánico guatemalteco, saben que las elecciones norteamericanas del  4 de noviembre pueden cambiar al mundo. No se equivocan. Obama ha logrado compartir una idea simple y profunda que se refleja con el eslogan de su campaña: “No sólo te pido que creas en mi habilidad para cambiar al país, sino en la tuya propia para cambiar al mundo”. Más allá del resultado electoral el joven demócrata de origen multirracial nos recordó la posibilidad de globalizar la esperanza.  www.lydiacacho.net

Mujeres atrapadas

“Karina” (nombre ficticio para su protección) y sus dos hijos son golpeados por su esposo Javier. Está armado y jura que si ella pide el divorcio los mata a ellos primero y luego la asesinará a ella. Javier Cano Sánchez, dueño del Bar Tívoli en Monterrey acababa de confesar a su esposa que él está enamorado de otro hombre, con quien mantiene una relación.
La mujer huyó. Había escuchado en la radio sobre Alternativas Pacíficas, asociación civil fundada hace doce años con un modelo de atención gratuito, reconocido por la ONU. Cuenta con un centro de atención a víctimas y dos refugios de alta seguridad donde las mujeres y sus hijas viven, mientras llevan a cabo procesos jurídicos, psicológicos y de salud; donde reconstruyen sus vidas. Fue fundada y dirigida durante años por Alicia Leal, y dio pie a la creación de la Red Nacional de Refugios. Miles de personas han salvado su vida gracias a este y otros Refugios similares en México.
“Karina” confiaba en que su vida sería resguardada. Advirtió a la trabajadora social que su esposo tiene influencias en el gobierno del estado, que es capaz de cualquier cosa. Las abogadas le aseguraron que en los doce años del refugio jamás una mujer había corrido peligro bajo su protección. Lo que no le dijo a la usuaria, es que quienes sí corren peligro todos los días son las trabajadoras sociales, las abogadas y la directora que las protegen. Normalmente las amenazas vienen de los esposos o de un judicial pagado que se presentan en las oficinas a reclamar que les devuelvan a su mujer e hijos.
Pero hasta ahora no habían registrado agresiones directas de parte del poder judicial. Por lo menos hasta hace una semana, cuando la Jueza Novena de lo Familiar en Monterrey, Luz María Guerrero Delgado, hizo el trabajo sucio a favor de Javier Cano, el esposo de “Karina”. La magistrada llegó a las oficinas de Alternativas Pacificas, entró acompañada de policías armados y de agentes ministeriales, encerró a la directora en una oficina y la amenazó para que les llevara al refugio en donde estaban Karina y sus hijos. La directora insistió en el peligro que corrían los niños y la mujer con el agresor. Pero la jueza la obligó a desplazarse a Refugio, sin orden de aprehensión, para poder franquear la puerta y arrebatar a los niños de su madre. Uno de ellos había denunciado a su padre por abuso sexual hace un año; al DIF no le importó.
Nunca mostraron documentos que dieran cuenta de la legalidad del operativo, ignoraron el amparo que protegía a las víctimas.
Los refugios fueron reconocidos como parte del Sistema Nacional de Salud Pública el sexenio pasado. Alternativas ha recibido una veintena de reconocimientos por su labor en defensa y protección de las mujeres. Ahora los pequeños y su madre están fuera de Refugio, y serán forzados por el DIF a ver a su agresor, quien las tiene amenazadas de muerte. Las mujeres de Nuevo León saben que también las jueces y el DIF se venden para defender a los agresores y pederastas. Algo se está pudriendo en el sistema de justicia penal mexicano. Que la Jueza sea investigada es lo menos que podemos exigir, que la mujer, sus hijos, y su abogado sigan con vida es lo mejor que podemos esperar.  www.lydiacacho.com

Paramilitares en casa

Cuando aun tenía escoltas de la AFI por amenazas de muerte, los guardias privados de mi vecino, un millonario norteamericano, preguntaron a mi escolta como conseguir armas. Cada día encontramos más grupos de seguridad privada dispuestos a llevar armas, legales o ilegales, para proteger las propiedades y personas de las familias adineradas de México, que a pesar de la inseguridad eligen quedarse en nuestro país.
Las leyes de la física dicen que todo vacío tiende a llenarse eventualmente; es así como el vacío de seguridad poco a poco es llenado por especialistas de protección personal. Ni siquiera las agencias de seguridad tradicional parecen confiables para quienes pueden pagarlas. Nada pueden contra narcotraficantes, sicarios, zetas y secuestradores profesionales fuertemente armados. El comercio de armas ilegales es una realidad.
Este fenómeno no es nuevo, Colombia pasó por la creación de cuerpos especializados que más tarde pasaron a  formar parte de grupos paramilitares  criminales llamados Autodefensas Unidas. La complejidad del tema apenas nos permite poner sobre la mesa algunas preocupaciones.
En los tiempos del famoso Tigre Azcárraga, dueño del gran emporio televisivo nacional, el ejército creó un grupo de especialistas asignados para él y para los periodistas de la empresa. Estos soldados fueron elegidos minuciosamente, entrenados como escoltas y dotados de armas, cuyos permisos se renuevan cada año luego de un examen y el registro. Nadie más que el ejército puede autorizar la asignación de armas legales para guardianes que no pertenezcan a agencias policíacas especializadas. Y sólo el ejército aprueba la portación de armas para caza deportiva o clubes de tiro. Los escoltas desarmados, lo sabemos, no son otra cosa que escudos humanos para balas, testigos de robo o secuestro, o chóferes de lujo. Los empresarios también lo saben.
Monterrey, el Distrito Federal, Sinaloa y Guadalajara son algunas de las ciudades con un mayor número de familias resguardadas por escoltas privados, la mayoría armados y entrenados para matar si es necesario. Algunos privilegiados, como la dueña de FEMSA, son escoltados por el FBI.
Cada día más empresas especializadas en valoración de riesgo (risk assesment) abren oficinas en México. Son ejecutivos altamente especializados en estrategias integrales de protección de personas y familias adineradas. Negocian rescates, investigan al personal que labora en casa o en la empresa, desde la nana hasta la secretaria. Algunos que han hecho grandes fortunas en Colombia, a raíz de la guerra contra el narco y la inseguridad resultante, han visto el potencial de México. Su creciente presencia contradice las buenas noticias que nos cuentan desde Gobernación. Más allá de la anécdota resulta imprescindible analizar las consecuencias que pueden resultar de este fenómeno de cuerpos de seguridad privada o policías paralelas. Cuando el dueño de un poderoso diario nacional dijo que huye de México por miedo, otros veinte le siguen. El nerviosismo del gobierno no es menor, los inversionistas que se expatrían por la inseguridad, eventualmente se llevaran su dinero, dejarán de invertir en nuestro país. Décadas de corrupción e impunidad revelan sus efectos, ahora contra ricos y pobres.