Un milagro entre nosotras

POR LYDIA CACHO

“Ahora que me estoy muriendo -dijo mi madre el otro día- he podido hacer un recuento de mi vida. De nada me arrepiento, creo que si no hubiese tenido los malos momentos que pasé a lo largo de sesenta y tres años de vida, mi espíritu se hubiera quedado detenido en el tiempo; cómoda y plácidamente asentado en la sencillez de vivir cada día sin afanarme por cambiar nada. Soy y he sido una mujer feliz”
    Con estas palabras comencé un fin de semana a solas con mi madre, quien a lo largo de mi vida, ha sabido ser a veces educadora, protectora y fuerte, y otras, amiga íntima e irremplazable. Dos días en que durmiendo a lado de la cama de hospital, la escuché reírse de mis chistes sobre Clinton y Zedillo y llorar porque aunque no le teme a la muerte tiene cierto miedo ante el dolor físico.
    Se despide una y otra vez de maneras distintas. Es ella quien consuela a sus tres hijas y tres hijos, a  mi padre, Oscar con quien cumplió ya 40 años de casada, y a sus amigas que lloran cuando la miran delgadita y pálida, aunque siempre sonriente y amorosa, caminar hacia el fin de sus días. Juntas recordamos sucesos de nuestro pasado, hablamos de su matrimonio y del mío como si fuésemos comadres que no se han visto en largo tiempo, y que tienen mucho que decirse acerca de sus secretos del amor y las pasiones. A ratos guardamos silencio para permitirnos ese cariño tan sabroso que no necesita de palabras para saberse presente, en el que tomarse las manos basta para sentir la presencia del amor.
     Cuando creo que ya aprendí suficiente de esa mujer alegre, luchona y valiente, ella viene a sorprenderme sólo para comprobar que siempre seguirá haciéndome crecer con su forma de ver la vida.
     Su enfermedad, según los médicos, es incurable e irreversible. Ella lo sabe y lo hemos hablado abiertamente. Su fe la mantiene más cerca de Dios que nunca, se le nota en la paz de su mirada y en la forma en que habla de la vida antes y de la vida ahora. ¡Claro que lloramos juntas, y mucho! A veces es de pura tristeza por saber que su cuerpo ya no estará con nosotras para abrazarnos fuerte, ni su voz del otro lado del teléfono para contarnos alguna de sus aventuras con sus grupos de alumnas y sus conferencias de autoestima; ni para asegurarnos -con esa certeza tan suya- que todo va a estar mejor. Pero otras veces, es ese llanto extasiado de felicidad y emoción que surge después de haber hablado con sinceridad sobre su partida, de aceptarlo todo, no con la hipocresía de la fe ciega y miedosa, sino con la noción de que la vida es para vivirse y gozarse, la muerte para aceptarse.
     “Puede haber un milagro”, “No digas que se va a morir, si no tienes fe, no se salvará” dice la gente a nuestro alrededor. Por supuesto que tenemos fe, estamos tan cerca  que ya no compartimos el miedo que produce la negación de una realidad inminente. Hemos comprobado que el sufrimiento y el dolor son siempre fuente de aprendizaje y crecimiento espiritual, lo que no significa que no se valga decir “Te voy a extrañar, Mamá, me gustaría que no te mueras”.
     “Estarás conmigo -le dije a mi madre- cuando me ponga a cocinar los platillos franceses de las recetas de la abuela, cuando ponga la mesa elegante y goce de una buena botella de vino con mis amistades. Estarás aquí cuando me entre la pasión y escriba contra la injusticia y la desigualdad, y repita como me dijiste en la infancia, que México va a cambiar para bien. Irás conmigo cuando vuelva  la sierra de Guanajuato a visitar a mis amigos indígenas. Estás en tus nietos y nietas que juegan a la lucha libre porque tú les enseñaste la llave Nelson y la quebradora.Estarás aquí cuando lea a los clásicos rusos y cuando de un taller con tus técnicas de enseñanza”
     Son muchos los milagros que se han dado con mi madre, esperar otro es pedir demasiado. Y de cualquier forma, creemos que va  a vivir más de lo que aseguran los médicos. Un milagro es el haber conocido a una mujer que supo ser madre de seis criaturas, esposa de diario, psicóloga de profesión,feminista amorosa, guerrillera intelectual, misionera de corazón. Que  se dio tiempo para jugar con nosotras y que siempre se supo reír. Que nos llevó al orfanatorio  y a la ciudad perdida, para que trabajáramos a su lado ayudando a  quienes tenían menos que nosotras; que me enseñó a estar orgullosa de ser mujer. El mayor de los milagros es haber podido crecer con un ser humano que supo enseñarnos a ser felices y bondadosas con el ejemplo cotidiano, que supo respetar nuestro pensamiento y que al final de su vida, espera tranquila y amorosamente, aprovechó la lentitud de su enfermedad para decirnos que la vida es un regalo, que cada día debemos vivirlo como si fuese el último: llenas de amor.
(Mi madre murió años después de escribir este texto.Y efectivamente su espíritu sigue cerca, nutriendo la esperanza y la felicidad. Ahora, en el aniversario de su muerte, comparto su recuerdo)

EL ARBOL DE MIS RECUERDOS

 LYDIA CACHO 
 
No bastan las palabras, le dije a Michelle mi guía Socé*, “para comunicarnos necesitamos abrir  el corazón”. El me mira y gustoso me cuenta en francés  la historia de las castas, de sus esposas, de sus hijas que ahora viven y estudian en Bélgica.
Quiero ir al bosque de Baobabs, le pido. Él me cuenta la anécdota de cómo los Wolofs mantuvieron su historia viva.
Son una de las etnias más importantes del Africa negra, y sin embargo no desarrollaron ningún tipo de escritura, ni siquiera grafología; nunca pintaron nada. Es por ello que los contadores de historia eran primordiales en todos los reinos; y a pesar de su importancia,  de recorrer las tribus de una en una contando cuando, cómo y por qué sucedía la vida… la paz, la guerra los nacimientos y las muertes en Senegal y Burkina Fasso, los historiadores ambulantes eran considerados una casta  indigna. Cuando fallecían, para no ensuciar la tierra con sus cuerpos difuntos, los enarbolaban en un orificio labrado en los Baobabs. Luego el árbol poco a poco cubría con su corteza el área por la cuál entraba el cuerpo y poco a poco, con los años llegaba a convertirse apenas una boca abierta, en un ojo para mirar al mundo desde adentro.
Así es como los bosques de Baobabs  se convirtieron en el espíritu de la memoria africana y, en ellos, con el ojo de mi cámara descubro rostros y miradas milenarias. Un viento fresco recorre mi cuerpo, soy testiga muda de una presencia inexplicable. Del origen…
Guardamos silencio por un momento. Mientras recorríamos el asfalto  rugoso y dolido de abandono en un Renault destartalado, con las ventanas abiertas y el sol a plomo, yo recordaba el libro favorito de mi adolescencia temprana: el Principito de Sain Exupery.
El recorrido por la sabana africana me refrescó la memoria, develó el rostro de una amistad  que en aquél entonces (tendría quince años) tuve con un joven de ojos bellos, espíritu libre y corazón bueno…Enrique. Juntos pasamos  tardes enteras saboreando las metáforas de el Principito, mirábamos el dibujo del Baobab que ilustraba las páginas; en nuestra ignorancia creímos que era un árbol ficticio. Hace años que no veo a ese amigo, pero hay amistades que no son de este mundo y por eso jamás se olvidan.
Le pedí a Michelle que se detuviera cuando me sentí conmovida ante un inmenso Baobab que me miraba. Me bajé del auto y toqué con las palmas de las manos la piel rugosa de aquél imponente árbol. Encontré mi Baobab en África… recordé a un amigo del alma.
Me acerqué el árbol de la memoria, sin importarme el espectáculo absurdo de una mujer adulta en la carretera africana abrazando un soto añoso e inmenso, lleno de vida y memoria.
Contuve unas lágrimas que atropellaban mi voluntad para florecer en mis pupilas. ¡Cómo extrañaba en ese instante una amistad de esas que conocen mis dudas y misterios, para decirle Yamarek y que me respondiera sonriendo: Yamarek!. Que mirando a mis ojos supiera que a mis treintaytantos años me sentí nuevamente de dieciséis; con la extraña noción de ser incapaz de comprender el mundo y a los hombres y mujeres que lo habitan; con la paradójica  y absurda sensación de que no puedo andar por la vida realmente viva si no intento acercarme a la mujer o al hombre prójimo, para poder decirle “hoy aprendí algo nuevo gracias a ti, a tu forma de ver, crear y sentir el mundo”. Así era mi amigo, advertía el mundo de una forma distinta y lo perdí una tarde lluviosa en Paris, cuando él quiso madurar y yo le recordaba su pasado.
Ya de vuelta nos detuvimos en un pueblo llamado Thies, allí compré dos esculturas de la amistad, la vendedora me prometió que si la guardo con cariño un día reencontraré a mi amistad perdida; la otra debo darla a una amistad del alma como augurio de nunca perder nuestro amor del espíritu.
Yamarek…estoy en paz. Eso he aprendido hoy, bajo la luz del atardecer en la sabana africana, sentada en la carretera escribo: Entiendo por fin lo que me han dado las personas africanas, siempre fue antecedido por cuatro palabras de su idioma materno: Salam Alekum “Que Dios te bendiga”, Alekum Salam “Dios te acompañe”, Ilya Nikiyam “Que la paz sea contigo” y “Estoy en paz”…Yamarek.
Eso es, a pesar de sentirme ajena al mundo, en el cual la pandemia de SIDA es apabullante, luego de mirar una pobreza que tanto se parece a la pobreza extrema de México, y de no comprender tanto dolor rodeado de música y rituales, siempre puedo recordar que mi país hay gente buena, hombres y mujeres que sueñan con erradicar la pobreza, la corrupción, la violencia; amigas y amigos que entenderán lo que es mirar a un Baobab y no poner en duda que una mujer o un hombre sabio habitan su interior.
Puedo  poner mi mano en el pecho, escuchar mi corazón vivo y decir…Yamarek, estoy en paz. Y seguiré soñando con que todas y todos los ciudadanos del mundo podamos un día vivir en armonía, entre nosotros y con la naturaleza,
 

El carretonero piadoso

 
Cuando creímos que México había visto  todas las formas cinismo y  chabacanería revelados a través de la política, llega el PAN para demostrarnos que siempre hay nuevas maneras de abusar del poder y de celebrar ese abuso. El gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, insultó con un muy cristiano “Chinguen a  su madre” a quienes le han criticados por su connivencia con el Cardenal Sandoval Iñiguez y la derecha doblemoralina.
 
 
Todo parece indicar que el gobernador de Jalisco nunca se enteró  de la división entre Iglesia y Estado, y ha decidido, donando sumas multimillonarias de recursos públicos, convertir a la curia jalisciense en su muy personal secretaría de desarrollo social y a Televisa en su Secretaría de Turismo. Donó noventa millones para la construcción del Santuario de los Mártires Cristeros; y cuando se le pidió opinar sobre las 5 mil quejas  interpuestas por jaliscienses ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, respondió que cuando vayan unas 3 millones de quejas empiecen a preocuparse, pues hay 6 millones de católicos en Jalisco. Germán Martínez, el joven presidente de Acción Nacional, ha defendido al jalisciense, al asegurar que no es ilegal dar recursos públicos a la iglesia. Ambos dejan claro para quién gobierna su partido.
 
Nadie debería de sorprenderse de la doble moral e hipocresía de este gobernador que además protege a un Procurador pederasta. Emilio González ha sido vinculado al sinarquismo, un movimiento que ha definido a la democracia como sinónimo de demagogia y libertinaje. Son anticomunistas y sus orígenes son  pro-fascistas.  La Base, corazón del Sinarquismo, fue presidida en los años cuarenta por Antonio Santacruz, un miembro eminente de la élite empresarial mexicana que mantenía lazos con el episcopado, los católicos americanos y el grupo Monterrey. El sinarquismo es heredero de los cristeros, para quienes ahora el Gober Piadoso construye un santuario con recursos públicos.
 
Pese a los problemas de salud, pobreza, transporte público y violencia que vive el estado de Jalisco, el gobernador ha elegido invertir dinero público en Televisa para la filmación de la telenovela “Las tontas no van al cielo” en Jalisco.  Antes había pagado 67 millones de pesos para el evento juvenil de la televisora.
 
El gobernador parece decir: mientras Televisa y Dios estén conmigo, la sociedad que votó por mí, me vale madre.
 
Lo cierto es que el PAN está más cerca del PRI de lo que quisiera. Uno tiene a su “Gober Precioso”, el otro a su “Gober Piadoso”. Alguien debería de decirle al mandatario de Jalisco que los fascistas no van al cielo.
 
Hace unos días refiriéndose a las candidaturas ciudadanas del PAN, Felipe Calderón recomendó a su partido que no fuera a dar candidaturas a personeros del narcotráfico. Curiosamente no voltea su mirada a los gobernadores que lo han rebasado desde la extrema derecha, y han llegado al poder con todos los trucos y discursos populistas. Bien dicen que la política es como un violín: se toma con la izquierda, pero se ejecuta con la derecha. Y Televisa está presente (por una módica suma) para transmitir el concierto de autoridades.   www.lydiacacho.net

Mentes peligrosas

Articulo publicado el 17 de marzo en El Universal y otros 10 diarios del país
Lydia Cacho
Un guapo veinteañero aparece en pantalla disertando sobre las mujeres. Su opinión es que habría que averiguar quién les dijo a ellas que deben usar el cerebro. Otro hombre, en serie animada, aparece parado sobre una colegiala adolescente y se orina sobre el pecho de la niña mientras graban un video.
Para la cadena televisiva Sony los hombres mostrados en sus comerciales son héroes, según su nueva y exitosa campaña bajo los títulos Macho que se respeta y Mentes peligrosas. En ella aluden a los estereotipos sexistas más obsoletos y dañinos para la sociedad. El canal llega a 20 países y tiene más de 13 millones de suscriptores; transmite 24 horas al día para hombres y mujeres entre 18 y 34 años de mercados tipo ABC+. Es decir, un grupo social en cuyas manos estará el futuro del país.
Escenas diversas con mujeres hermosas y hombres atractivos, ambos muy jóvenes, las muestran a ellas como sociópatas misándricas. Al final de cada corto una voz femenina dice “Es cierto, nada más peligroso que la mente de una mujer. Seducimos, confundimos, manipulamos como sólo nosotras lo podemos hacer. Mentes peligrosas, Sony entertainment television rinde homenaje a la inimitable esencia femenina”. Su contraparte son varios cortos con hombres retratados como imbéciles emocionales, ejerciendo violencia psicológica y humillando a su pareja o a las mujeres en general. Al final de cada corto una voz masculina explica “Macho que se respeta, el nuevo espacio que Sony le dedica a los héroes como nosotros”.
Estas campañas no podrían salir en Estados Unidos sin que la empresa fuera vetada por organizaciones dedicadas a evitar y abolir la violencia de género y el sexismo. Los medios les evidenciarían por su publicidad retrógrada. Lo saben los directivos de Time Warner, propietaria del canal Sony, pero poco les importa porque el canal no existe en los Estados Unidos. Tiene su sede en Venezuela y para Latinoamérica puede producir basura sin temor a las reacciones sociales.
Lo mismo pensaron los publicistas de la empresa neoleonesa FEMSA, que produce la cerveza Tecate. José Antonio Fernández Carbajal, presidente del Consejo de Administración y director general, defiende la campaña que exhibe a los hombres como bobos mentirosos con la libido de un chimpancé, y a las mujeres como esposas objeto o como teiboleras.
La empresa cervecera cuyo código de ética interno asegura estar por la promoción de la equidad y los valores de la familia, se ha vuelto el hazmerreír de Monterrey, al ser exhibida el pasado 8 de marzo por organizaciones civiles que exigieron que los anuncios salieran del aire. A partir de este evento se ha propagado en el país la campaña ciudadana de sabotaje bajo la leyenda Los hombres y las mujeres no sexistas no bebemos Tecate.
La mente peligrosa detrás de estas ideas publicitarias es nada menos que Ana María Olabuenaga, autora de Soy totalmente Palacio. Esta exitosa publicista logró reunir a famosas para una campaña contra la violencia de género. ¿Recuerda a Carmen Aristegui con un golpe en el rostro bajo la leyenda Si le pegan a una, nos pegan a todas? Olabuenga es experta en el doble discurso misógino-androfóbico publicitario.
El impacto que estas campañas tienen en los adolescentes es incuantificable. La sociedad, los padres y madres que educan para evitar el sexismo y la violencia tienen una competencia desigual en los medios. Estos comerciales perpetuan un estereotipo de machismo y hembrismo, y lo venden como ideal. Las mentes peligrosas que refuerzan tales paradigmas los explotan sin el menor cargo de conciencia. Si la sociedad les cobrase la factura al no consumir sus productos, pensarían en cambiar de publicistas. Pero mientras el consumidor crea que no tiene poder sobre medios y fabricantes, ellos seguirán promoviendo la violencia y la discriminación. Umberto Eco ironiza: “Coman mierda, miles de moscas no pueden equivocarse”. De la misma forma las y los mexicanos podríamos decir a Sony y Tecate que no somos moscas.

NO ES LO MISMO MI GOBER

No es lo mismo
Por Cecilia Lavalle

No es lo mismo la gimnasia que la magnesia, ¿verdad? Tienen las mismas letras, pero el orden de los factores altera el producto, ¿verdad? No es lo mismo que yo, humilde ciudadana, diga que la guerra en Irak es un fracaso, a que lo diga, por ejemplo, una congresista norteamericana, ¿verdad? Las palabras pueden ser las mismas, utilizadas en el mismo orden, pero la jerarquía hace toda la diferencia, ¿verdad?
Disculpe que lo entretenga con eso que parece una obviedad. Pero es que la procuradora de justicia del estado de Puebla no ve la diferencia.
El pasado 23 de mayo, Blanca Alicia Villeda dijo a medios de comunicación de ese bellísimo estado que las grabaciones telefónicas entre el gobernador Mario Marín y el empresario Kamel Nacif –en las que, usted recordará, se habla de darle un escarmiento a la periodista Lydia Cacho- “son simples baladronadas de personas que hicieron alarde de influencias y que a final de cuentas usaron su libertad de expresión al manifestar ideas que no llegaron a concretarse en hechos”.
Habría que recordarle a la procuradora Villeda, que su gobernador, mejor conocido como “el góber precioso” y el empresario, mejor conocido como “rey de la mezclilla” no son “personas que hicieron alarde de influencias”, son personas con influencias, enormes influencias, diría yo. Y eso hace toda la diferencia.
No es lo mismo que un ciudadano común y corriente diga, refiriéndose a Lydia Cacho, “ayer acabé de darle un pinche coscorrón a esta vieja cabrona”, a que lo diga el gobernador constitucional de Puebla, ¿o si?
No es lo mismo que un ciudadano común y corriente diga “ya le mandé un mensaje, a ver cómo nos contesta”, a que lo diga el gobernador de Puebla, ¿o si?
No es lo mismo que un ciudadano común y corriente diga “… es que nos ha estado jode y jode, así que se lleve su coscorrón y que aprendan otros y otras”, a que lo diga el gobernador de Puebla, ¿o si?
No obstante, la procuradora de justicia Blanca Villeda no ve la diferencia. Y ya encarrerada afirma que su gobernador y el empresario “usaron su libertad de expresión para manifestar ideas que no llegaron a concretarse en hechos”.
La señora Villeda, cuyo jefe, dicho sea de paso, es el mismo gobernador de Puebla, quiere que supongamos que las palabras pesan lo mismo sin importar quien las pronuncie.
En su lógica da igual que usted le declare la guerra a Irak, a que lo haga el señor George Bush. Da igual que usted opine que el ejército debe continuar en tareas de combate al narcotráfico, a que eso mismo opine el presidente de la República. Son, según Villeda, simples manifestaciones de ideas.
Para su desgracia parece que no coinciden con esa visión los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ya que a pesar de que legalmente no pudieron hacer uso de las conversaciones telefónicas entre Marín y Nacif, les pareció que debía investigarse más a fondo para determinar si desde el poder se violaron las garantías individuales de Ldyia Cacho.
Y eso es lo que está detrás de las declaraciones de la procuradora. Porque en un documento de 27 cuartillas que envió a los medios de comunicación de Puebla el 23 de mayo, dijo “Estoy conciente que la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación me puede ser adversa y que provocaría en mi contra la actuación en cadena de las demás autoridades encargadas de investigar los hechos denunciados por la señora Lydia Cacho Ribeiro, lo que eventualmente provocaría que sea privada de mi libertad” (cimacnoticias, mayo 25).
En el texto que tituló “Para tomarse en cuenta”, Villeda afirma que la autoridades poblanas corren riesgo de que “se fabriquen pruebas” en su contra, dada la “marcada parcialidad con la que están actuando algunas autoridades federales y algunos medios de comunicación”.
Sí, no es lo mismo que usted o yo pensemos que se han violado las garantías de Lydia a que lo piensen ministros de la Suprema Corte de Justicia, ¿verdad?
Apreciaría sus comentarios: cecilialavalle@hotmail.com

Al desnudo, la intriga contra Lydia Cacho

Entrega anónima de grabaciones de telefonemas de Kamel Nacif
Al desnudo, la intriga contra Lydia Cacho
Conversaciones con gobernadores y empresarios aclaran la infamia
BLANCHE PETRICH
Kamel Nacif, Lydia Cacho y Jean Succar Kuri Fotos La Jornada, Guillermo Sologuren y PGR
Una serie de grabaciones, depositadas por un mensajero anónimo en la recepción de este diario, contienen conversaciones telefónicas sostenidas por el empresario poblano Kamel Nacif, quien mandó detener a la periodista Lydia Cacho porque lo menciona en su libro Los demonios del Edén, sobre prácticas de pederastia. Los telefonemas grabados del industrial se inician en el momento en que policías judiciales de Puebla, en coordinación con la judicial de Quintana Roo, cumplían la orden de arresto de la escritora en Cancún. Concluyen el 23 o 24 de diciembre, cuando Cacho ya ha sido puesta en libertad bajo fianza.
A lo largo de esa semana crítica desfilan por la línea telefónica de Kamel Nacif dos gobernadores, Mario Marín, de Puebla, y Pablo Salazar Mendiguchía, de Chiapas; empresarios textileros amigos del magnate, como Hubert, un ciudadano francés; Luis Angel Casas, quien fungió como coordinador de finanzas de la campaña electoral de Marín; un paisano de Nacif, Hanna Nakad Bayeh, también conocido como Juanito, y un periodista que habla familiarmente dos veces con el magnate, y a quien éste llama Andrés o “muñeco”. El informador trabaja en un diario nacional y en una radioemisora.
Nacif Borge, voz rasposa y lenguaje vulgar, refiere a lo largo de las conversaciones cómo, mediante amistades y contactos dentro del Cereso poblano, “recomendó” que encerraran a Lydia “con las locas y las tortilleras” para que fuera violada cuando ingresara a prisión; cómo se obviaron los trámites legales de notificar a la periodista del proceso que se seguía en su contra “porque si no, no llega a la cárcel”.
Este hombre adinerado y poderoso, con escolaridad de apenas preparatoria, da cuenta de la fobia contra el ejercicio periodístico que tienen él y sus amigos; el propio gobernador poblano, Mario Marín, e incluso el reportero que, al parecer, lo frecuenta.
Las cintas grabadas ilustran, además, la preocupación e involucramiento personal de Nacif, conocido como el rey de la mezclilla, con otro proceso penal, el de la extradición del presunto pederasta Jean Succar Kuri, su antiguo socio y amigo preso desde hace dos años en Arizona. Un abogado a quien llama Richard y otro gestor del empresario en Estados Unidos, con acento argentino, hacen referencia a hechos que dejan en claro que Kamel Nacif asiste directamente en los trabajos de la defensa de Succar y que incluso hay financiamiento suyo de por medio.
Las grabaciones, que se alargan por cerca de hora y media, saturadas de expresiones misóginas, incluyen 12 telefonemas distintos.
Quien más lo llama, quien permanece más en contacto con Nacif Borge durante esos días de diciembre es Hanna Nakad Bayeh, propietario de un taller textil dentro del Cereso de Puebla, denunciado en reportajes de La Jornada de Oriente por abuso de la mano de obra prácticamente esclava de los internos que trabajan para él.
Nakad -o Juanito- se mantuvo aquellos días muy activo en los juzgados; en la oficina de la procuradora de Justicia, Blanca Laura Villeda Martínez; en el despacho de la agente del Ministerio Público que llevó el caso, Rosa Aurora Espejel, pero sobre todo a la vera de la juez Rosa Cecilia Pérez González, a quien describe como ”hermano de nosotros mil veces”.
Dice Nakad, conocido como Juanito, quien aún conserva un fuerte acento de Líbano, a pesar de los 25 años que tiene en México:
-¿Qué pasó, patrón?
-¿Qué pasó, Juanito?
-Oye, estoy aquí en la procu. No pude ver a Alfonso Karam porque está en una rueda de prensa (…) Hablé con la juez. La juez ya está en el juzgado.
-¿Y qué dice?
-Me dice: ‘Juanito, no te me presentas aquí hoy’. Le digo ¿y por qué? Me dice: ‘Luego, después te digo’. Parece que le hablaron desde ayer. ‘No te quiero ver por acá, no te preocupes, estás en buenas manos’.
-¿Y qué? ¿Le va a dar fianza?
-No creo. No creo. Ora sí, me dijo que le hablamos al rato. No sé qué orden recibe desde arriba. La otra vez igual… ta’ bien, oye, orita te hablo, alcanzo a Alfonso Karam, te hablo en dos minutos, cinco minutos. (Cuelga.)
Acto seguido, la grabación registra el siguiente intercambio:
Dice Hanna, testigo de cargo en contra de Cacho en la demanda que interpuso Nacif:
-Oye, ya está aquí esta mujer. Ya se fue a la chingada.
-¿Qué, había tanto pedo o puro cuento?
-No tanto, pero… no. Su marido ni madre. Y vino Televisa y toda la cosa y la bajaron donde estaba detenida. Porque por orden del gobernador, le dije, aunque sea cinco minutos, encerrada en una celda. Y la iban a meter ahí, y la bajaron, le tomaron fotos, no sé qué madre. Y ya se fue. Delante de mí habló con López Zavala para decirle que le dice al gobernador que ya esta mujer anda en camino al Cereso, que en cinco minutos llega el Cereso.
-Mmmm.
-Y ya iba yo a ir, pero me dijo la juez que no, que ya luego ella me platica (…) Bueno, ya la trajeron, ya la chantajearon. Dicen que está deshecha. Porque dice que la trajeron en una carcacha. Le dije, es a propósito, que le mandaron en un coche viejo. Que en 24 horas que estuvo con ellos le dan de comer una vez. Vamos a ver qué pasa.
El casete, entregado en la redacción de La Jornada en un sobre sin remitente, contiene otra llamada de Nakad antes del arribo de Cacho a Puebla; Naked le informa a Nacif que los locutores (de radio) reportan que la periodista arrestada venía ya en camino y que nunca fue notificada anteriormente del proceso que se abrió en su contra porque nunca recibió los citatorios legales.
Otra conversación es con un hombre de acento argentino, posible intermediario entre Nacif y Succar Kuri, preso en Arizona y sujeto a proceso de extradición:
-Mañana va a haber un escándalo hijo de puta nacional.
-¿Eso puede ayudar a Succar, Kamel?
-Bueno, pues por lo pronto ¿no dijo la hija de la chingada que yo hacía fiestas?
-Sí, claro, hija de puta.
-¿Y que tenía yo 100 denuncias de acoso sexual? A ver, hija de tu chingada madre, ¿dónde hay una?
-Ahora págale a una mujer en la cárcel para que la viole.
-No, no, no. Si ya está recomendada.
-Ah, qué lindo.
-Con las locas y las tortilleras. Sale bajo fianza, ¿eh? Pero la sujetó al proceso.
Son varias las referencias que Nacif hace con socios y amistades acerca de esta ”recomendación” a las autoridades para que agredan a la detenida una vez que ingrese a prisión. Una de ellas es con otro de sus amigos, Hubert, de acento francés, a quien le informa de la situación. Hubert pregunta:
-¿Y la van a traer a Puebla?
-Claro, la mandé allá. Les dije, la traen a la hija de -ya la agarraron a las 12 del día-, les dije la traen en carro, a la hija de puta. Esposada. Si quiere mear, que se mee.
-Incroiable… (Increíble).
-Dicen que la venganza es una sopa que se toma fría, no caliente, caballero.
-Como el gazpacho.
-Ya le dije a Naked. La pones con las locas y las tortilleras.
-Tú crees que estoy bromeando, ¿eh? Nomás que Juan controla ahí. Ya le fue a decir el director. No te preocupes, aquí, locas y tortilleras. Que aprenda a volver a escribir esta hija de su rechingada madre.
Estas referencias sobre la forma como, por intermediación de Nakad, que tiene buenas relaciones entre los custodios del Cereso, fue ”arreglada” un violación sexual en contra de Lydia Cacho en cuanto ella ingresara al área de las celdas, coincide con el relato que la propia detenida hizo para La Jornada:
”En cuanto ingresé al Cereso me pasaron a un área de revisión. Una custodia joven me ordenó desnudarme completamente. Fue muy humillante, pues no había puerta y solo un plástico nos dividía de donde estaban los judiciales. Hacía mucho frío y empecé a estornudar. De pronto, me dijo la celadora: ”¿Usted es la de la tele, verdad? Tenga mucho cuidado, porque la van a violar”. En su espanto, Cacho sólo acertó a preguntar: ”¿Cómo?” Ingenuamente, la policía entendió literalmente la pregunta. ”Pues con un palo”. Pero le recomendó: ”No se preocupe, póngase a toser, a estornudar, hágase la muy pero muy enferma para que me la pueda llevar a la enfermería”. En ese momento entró al área la jefa en turno de custodias. ”Me di cuenta -relata Lydia Cacho- que intercambiaron señas y miradas. No se me va a olvidar nunca el nombre de esa mujer. Entre las dos me tomaron de los brazos y empezamos a avanzar por un corredor. Al fondo había tres custodios hombres. Se adelantaron y empezaron a forcejear con las custodias, tratando de llevarme a otro sitio. Ellas resistieron, la jefa les dijo que iban por medicina y luego me entregaban con ellos. Corriendo alcanzamos la puerta de la enfermería. Una vez ahí adentro me aseguraron que no me entregarían, me tranquilizaron, me dejaron descansar y cumplieron su palabra de mujer. No dejaron que me violaran”.
Hanna Naked, quien ofreció testimonio ante la procuraduría poblana para dar fe de que la honra y el prestigio de su amigo Nacif se vieron perjudicados en el libro escrito por Lydia Cacho, se refiere en sus conversaciones telefónicas con su socio y paisano a la falta de notificación legal sobre el proceso abierto en contra de la escritora.
Cuando la detenida venía en camino, antes de llegar a Puebla, ambos hablaron sobre el tema. Decía Naked:
-¿No te acuerdas cuando estábamos haciendo la demanda? Dijo que necesita notificarla. Y dijo Ministerio Público no, si notificamos va a amparar y nunca va a dar a la cárcel. ¿Te acuerdas o no?
-Pues claro.
-Ahí sí dijo: Juan sí sabe. Tu abogado quería que notificáramos. Yo dije que no. Hay que darle madrazos. Si uno notifica nunca va a dar a la cárcel (…) Ella nunca se enteró, nunca se enteró que hay una demanda contra de ella y una orden de aprehensión. Si no nunca llega hasta acá. Eso es el éxito, así se hacen las cosas.
-Chingar a su madre. ¿Qué dijo el locutor?
-Dice que viene escoltada por el AFI porque recibió amenaza de muerte. Todo el camino va a venir. Viene escoltada como artista (risas). Viene con tu gente y aparte viene con otra gente para que no le hacen nada en el camino tu gente, que no la vayan a descontar en el camino. Eso es normal aquí. Si estás despierto, ves a las 10 y media a tu amigo López Dóriga, seguramente lo va a sacar.
-No, no creo.
-Te apuesto lo que quieras que va a salir en televisión. Más si estás diciendo que hablaron varios periodistas de todo México al gobernador para pedirle si es cierto la noticia o no. La noticia ya agarró nivel nacional, papá.
-Que agarre nivel nacional.
-Ya qué chingaos, ya estamos en la pachanga. (Risas.)
-(Risas.) Ya estamos en la pachanga.
El miércoles 21, la víspera de la audiencia para determinar si se le dictaba o no auto de formal prisión a Lydia, Nacif manifestaba su nerviosismo en una conversación con Naked.
-¿Qué la juez se va a culear y darle p’atrás?
-No, mira, yo estuve con la juez hoy (…) Me dijo Adolfo Meneses que no cree que se raja la juez, porque es contra su decisión. Yo lo único que le dije a Valentín: no se meta en la vida de la juez, a la juez le vale madre, la juez va a ser sobre derecho. Pero si le ordenan desde el tribunal, porque le culean ellos, entonces no puede decir no, ¿me entiendes?
-¿Sabes por qué no puede retractarse? Porque quedan como pendejos.
-Así es. Otra cosa que ella me dijo (es) que el día sábado estuvieron hablando, le hablaron 30 veces, échale fuera, pa’fuera como sea. Ella le puso 104 mil pesos. No, qué, 140 mil. Lo que ajusten, 5, 10, 14. Ella dijo: ‘no se puede menos’. La única cosa, que le bajó 30. Y le bajó 30 y pagó 70 en efectivo. Cuando la fui a ver el lunes me dijo ‘Juan, tengo aquí el dinero que sacaron la bola de pendejos que fueron a defenderla. Que vaciaron las cajas y sacaron todo y pusieron 70 mil en efectivo’. Y me dijo, ‘Juan, para mí es auto de formal prisión’.
-¡Claro!
-Pero yo sé cómo es su vida. Se meten mucho con ella. Pobre mujer, tenía que estar de vacaciones (…)
-Dile que yo la mando de vacaciones.
-Por eso te digo. Se queda trabajando toda la semana, porque el sábado también va a trabajar. Ella es hermano de nosotros mil veces.
-¿Adónde va ir de vacaciones? Dile que yo la mando. Dile que adonde quiera.
-Yo le digo.
Más adelante, exclama Nacif:
-Oye, qué feo me veo en la televisión ¿eh? Qué feo me veo.
-(Risas.) ¿Ya te viste?
-Puta, viejo, pelón, hijo de puta.
-´tá bien. Aquí está bien la cosa, es adecuado porque se ve que la pinche vieja te hizo daño, hija de puta. (Más risas.)
Publicado en La Jornada visita www.lajornada.com

Marín le teme a la Suprema Corte

Publicado en REFORMA el sábado 16 de junio:
Teme Marín a la Corte
El Gobernador de Puebla dijo que se corre el riesgo de que la comisión investigadora se extralimite en su contra en la indagación del caso
Abel Barajas
Ciudad de México(16 junio 2006).-A Mario Marín, el “góber precioso”, le preocupa que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a través de su comisión investigadora, se “extralimite” contra su persona en el Caso Lydia Cacho.
REFORMA tuvo acceso a la declaración que el Mandatario poblano rindió por escrito el 2 de junio ante la Corte, dentro de la investigación iniciada por solicitud del Congreso de la Unión y en base al artículo 97 de la Carta Magna.
Marín declaró que la Suprema Corte violentará el Estado de Derecho si usa como evidencia el espionaje del que fue víctima, para responsabilizarlo del abuso de garantías de la periodista Lydia Cacho.
“Se violaría el artículo 16 constitucional con pretexto de ejercer la facultad prevista en el artículo 97, es decir, se estaría justificando una violación a la Carta Magna por quienes son garantes de la propia Constitución”, dice en su escrito.”
En virtud de que no existe un procedimiento que regule las funciones investigadoras de la Corte, se deja sentada la primera violación de fundamentación de actos de molestia, corriéndose el riesgo de que la comisión investigadora se extralimite sin ninguna norma que le indique lo que no debe de hacer”, afirma.
La acusación, reitera, “tiene su origen en una supuesta grabación telefónica que es considerada en el Estado mexicano como un ilícito constitucional, pues es atentatorio de las garantías individuales de los mexicanos”.
Marín niega que haya existido una componenda con el empresario Kamel Nacif para usar el aparato de procuración y administración de justicia de Puebla con el objeto de detener a Cacho.

Recordar

De la columna Esta Boca Es Mía. Publicado en revista Tentación y Siglo de Torreón.
Mi abuela materna era una sabia. De ella aprendí a hablar francés y a leer la historia del mundo. Hace cincuenta años, cuando a nadie se le ocurría hablar de control natal en México, la abuela lo promovía como aquél vendedor del viejo Oeste, creador de medicamentos preparados en casa que descubrió la receta de la Coca Cola. Y no era, digamos, una beligerante antimaternalista, como esas a las que persiguen los ultras de la derecha intolerante, no. Ella misma parió a una niña y a un par de varones mellizos. Sin embargo la abuela estaba convencida de que las mujeres teníamos muchas cosas que aportar al mundo más allá de la multipublicitada actividad de nuestra matriz. “Una mujer siempre debe tener más sueños que hijos e hijas” decía con sus ojos verdes iluminados por la rebosante alegría de vivir con la que amanecía cada mañana.
También aprendí el secreto que me susurraba al oído cuando tenía apenas cinco añitos y una incipiente necedad por entender el mundo y sus milagros. “Recuerda”, me decía, recuérdalo todo. Y lo suyo no era una simpleza cualquiera, la madre de mi madre me explicó que recordar viene de re-cordis, es decir: volver a tamizar por el corazón.
Supongo que por eso paso la vida recordando los pequeños detalles amorosos de mis amigas. Será por eso que tengo hermigas (hermanas- amigas) en múltiples sitios de la geografía mundial, y me basta cerrar los ojos para que lleguen a mi mente detalles tan simbólicos como el tono de la risa asturiana de Cris, o la melodiosa voz africana de Charlotte, o el tono guatemalteco de la plática cantadita de Laura. Cuando me pongo triste, muy triste porque parece que en mi patria no hay remedio para la corrupción, me basta recordar la dulce y melodiosa voz de Cecilia, quien desde la ciudad de México me hace un recuento de los logros y el impacto de los esfuerzos casi milagrosos, y al final de cada conversación siempre suelta un auténtico “te quiero amiga”.
Mi abuela tenía amigas en todas partes. Lo mismo se reunía con sus hermanas que cantaban fados portugueses hasta el amanecer, que con las amas de casa cuyas historias ella escuchaba como quien descubre la luna y de verdad le importa cómo flota en el cielo.
De la abuela aprendí que la justicia es un derecho y que cuando el amor no basta para quedarse al lado del hombre, la amistad es suficiente para recuperar el gozo de tenerse. Pero su más grande obsequio fue el secreto de ejercitar no la memoria, sino los recuerdos que alimentan el corazón.

Sobrevivir en un abrazo

De la columna Esta Boca Es Mía. Publicado en revista Tentación y Siglo de Torreón.
Fue en diciembre del dos mil cinco cuando unos policías me llevaron presa por haber escrito un libro en el que narro la historia que me contaron unas niñas y niños valientes que fueron arrebatados de su felicidad infantil por un pederasta de nombre Succar Kuri. Fue en diciembre que pasé veintitantas horas en manos de esos policías que me torturaron con los fantasmas de la ley fuga, con las insinuaciones de invadir mi cuerpo por la fuerza, que me invitaban a nadar en el mar para ver si me ahogaba y nunca mi familia hallara mi cuerpo.
Y luego de salir de la cárcel, nomás saliendo, me dediqué a defenderme como si nada más hubiera en esta vida que decir la verdad a quemarropa. Y estaba tan, pero tan ocupada en reclamar mi derecho a la vida y a ser una humana con dignidad reestablecida, que declaraba a diario ante mis colegas periodistas como si ya hubiera pasado el duelo del terror vivido. Pero no había pasado, yo en las luces, ellos en la oscuridad operando para evitar la justicia a toda costa. Continue reading “Sobrevivir en un abrazo”

Alianzas patriarcales

Lydia Cacho
8 de marzo 2006
Gobernadores de todo el país se preparan para conmemorar el Día Internacional de los Derechos Humanos de las Mujeres. Entre discursos y conferencias se hablará sobre toda suerte de asuntos relacionados con la “condición de las mujeres” se harán laudos del heroísmo y la mítica bonhomía femenina. Son los mismos que en la Conferencia Nacional de Gobernadores, encabezada por el Secretario de Gobernación, dan el espaldarazo silencioso a su colega Mario Marín.
Han pasado 22 días de que México escuchara de la propia voz del Gobernador Constitucional de Puebla, Mario Marín, su voluntad gozosa para poner el aparato de justicia en manos de un protector del crimen organizado, para dar una lección de silencio a las y los periodistas mexicanos. Ya 22 días de haber escuchado a Juanito Nakad coordinarse con el director de la cárcel, la Jueza, la Procuradora y las presas peligrosas, para asegurar mi castigo, mi violación y tortura.
Hemos escuchado dos canciones de Hip Hop y Rap mofándose del mandatario y su heroico flagrante acto de corrupción. He visto magníficas parodias del cinismo consagrado. Mis amigos me saludan con el apelativo “Preciosa” y a la menor provocación nos ofrecemos dos bellísimas botellas de Cognac. Sólo en Cancún han pagado más de 300 mil pesos a reporteros corruptos para intentar descalificarme en los medios.
Han pasado 82 días desde que fui arbitrariamente detenida y encarcelada por haber escrito un trabajo periodístico que delata una red de pornografía infantil y crimen organizado, hoy ratificada por la Procuraduría General de la República. Han pasado 74 días de haber recibido el Auto de Formal Prisión en la ciudad de Puebla, y 2 firmas en la cárcel de Cancún, acusada de difamación por Kamel Nacif Borge por dañar a su buena reputación pública.
He dado ciento ochenta y cuatro entrevistas a medios nacionales y extranjeros; he pagado 300 mil pesos de abogados y fianzas. 40 mil personas solidarias marcharon en Puebla contra la impunidad y para pedir justicia. He recibido más de 500 correos electrónicos de solidaridad, y se han vendido 30 mil ejemplares de mi libro “los demonios del edén”. Me han ofrecido candidaturas a Diputada, Senadora, reina del carnaval, mujer del año, conferencista magistral y refugiada política de 3 países.
He admirado el profesionalismo y la solidaridad de mis colegas periodistas que no me han dejado sola ni un minuto, y han seguido la pista de los criminales. He recuperado la fuerza física y emocional con las miles de mujeres y hombres de redes feministas y de derechos humanos que no dejan pasar un día sin recordarme que no estoy sola, ni en la comprensión de la ignominia, ni en el deseo de justicia. Han aumentado a 5 los Agentes Federales que resguardan mi vida y el vehículo blindado que me adjudicó la agencia contra el crimen organizado de la PGR es blindaje tipo 7, el máximo.
Detrás de esta historia, o delante de ella, hay casi 200 niños y niñas mexicanas que en silencio pierden el sueño, al saber que su historia de abuso, explotación y terror en Cancún, se ha convertido en un escándalo y cotorreo nacional. Han pasado ocho días desde que una de las sobrevivientes abusada desde los 7 años y hoy con 18 me dijo por teléfono: “tu nos dijiste que algún día habría justicia, y mira cómo estás. Mira lo que te hicieron. Cuando oí la voz de Kamel en el radio me acordé de porqué ya no quise regresar al Ministerio Público en Cancún, ellos tienen más poder que Fox”.
A 48 horas de que se conmemore el Día Internacional de los Derechos Humanos de las Mujeres, el Secretario de Gobernación, Carlos Abascal, en una reunión de la CONAGO se pronunció en contra del espionaje telefónico, sin mencionar la persecución y la tortura en la que coadyuvó un Gobernador Constitucional, para defender y proteger a un pederasta confeso, omitiendo las voces de las víctimas de las que yo fui eco. Allí mismo, el gobernador de Aguascalientes Armando Reynoso Femat, interrogado sobre el recibimiento que los mandatarios dieron al priísta Mario Marín en esta reunión, aclaró que es “amigo personal” del gobernador de Puebla. “Mi posición es que la libertad de expresión debe estar vigente, y debemos hacerla manifiesta en hechos concretos…, pero desde luego Mario Marín también requiere de un apoyo solidario de parte de nosotros como compañeros de gobierno, y que pudo haber habido un mal momento y una etapa difícil para la cual se requiere de aliento, no solamente apretón de manos, sino de estímulo para sacar una enorme responsabilidad de hacer un buen gobierno”. Expresó el panista, que Mario Marín “ha hecho un extraordinario trabajo en el estado de puebla, y a fin de cuentas son los ciudadanos de esa entidad quienes pueden juzgar esto…Yo hablo como amigo de Mario Marín”, insistió. El gobernador de Aguascalientes pidió entender la condición humana de su homólogo poblano; “podemos cometer errores, y a veces esos errores son horrores”.
Son ya 20 años de la creación y fortalecimiento de la Red de pornografía infantil y lavado de dinero representada en Cancún por Jean Succar Kuri, protegido de Kamel Nacif Borge y poderosos políticos. Luego de que miles de vidas de criaturas y sus madres y padres han sido destrozadas por el comercio sexual forzado, la desaparición y el tráfico de menores; con la prueba de 12 diálogos públicos de solidaridad del Estado poblano con el crimen, está ausente el juicio ético de Abascal, encargado de la Seguridad Nacional. Mientras el gobernador panista convoca a una visión humanitaria de un acto delictivo. El cohecho, la colusión de servidores públicos, la complicidad para la tortura y la violación a las garantías constitucionales para proteger a la pornografía infantil, no es tema para la Conferencia Nacional de Gobernadores.
Mientras políticos de todos los partidos usan el nombre “Lydia Cacho” para mostrar su “sensibilidad”. Apenas unos cuantos salen del ámbito de la cobardía y la complicidad misógina y corrupta, para analizar el tema de fondo con seriedad y respeto a todas las víctimas del crimen y la corrupción. ¿Cuántos se harán cómplices sigilosos de la violencia contra las mujeres y niñas? Propongo que contemos sus nombres y apellidos. Así conmemorar nuestros derechos.